15 dic 20252 Min. de lectura
El vacío que no se ve: cuando el cuerpo habla más que el alma
Vivimos en una era donde el cuerpo se ha convertido en tarjeta de presentación. Un abdomen marcado, curvas perfectas, piel sin imperfecciones. Todo parece gritar mírame, pero pocas veces dice conóceme. La sexualización constante y la obsesión por tener un “cuerpo bonito” han creado un vacío silencioso, uno que no se nota en las fotos, pero que pesa cuando se apaga la pantalla. Durante mucho tiempo nos hicieron creer que el valor personal estaba ligado a la apariencia. Que mie





